Beatificación Isaac Carrascal Mozo
BEATIFICACIÓN

DEL SIERVO DE DIOS

R. P. ISAAC CARRASCAL MOZO C.M.F.

 NACIDO EN CASTRILLO DE DON JUAN 11-Abril-1.896
+CASTRO URDIALES- 14-Octubre-1.936

A lo largo del presente año el Vaticano procederá a fijar la fecha y el lugar para declarar beatos De la Iglesia Católica a 119 religiosos claretianos que murieron mártires por su fe durante el inicio de la Guerra Civil en el año 1.936. La mayor parte fueron religiosos catalanes y con ellos figurarán  otros  tres  residentes  en  Castro  Urdiales  y  que  también  fueron  asesinados  por  su condición  de  religiosos,  el  P.  Isaac  Carrascal  Mozo,  de  40  años,,  el  P.  Joaquín Celada y el Hno. Barrio.

Cuando  me  comunicaron  esta  noticia  de  beatificación  me  pareció  interesante  saber  el parentesco  real de los actuales Carrascal y Mozo con nuestro beato Isaac. Para ello nada mejor que investigar en los archivos parroquiales y en sus libros de bautizados.. Fruto de esas averiguaciones expongo a continuación sus resultados. En algunos casos puede que figuren  algunas  personas  que  murieron siendo niños y no se anotó al margen. En otros casos es posible  que  haya  algún  olvido  involuntario.  De  todos  modos siempre es farragosa esta clase de investigaciones por tantos nombres de padres, abuelos paternos, abuelos maternos.. Pues éste ha sido el resultado.

PARTIDA DE BAUTISMO DE ISAAC CARRASCAL MOZO

En la villa de Castrillo de don Juan, diócesis de Burgos, provincia de Palencia, a trece de abril  de  1. 896, yo don Sergio Bombín Martínez, cura párroco de la parroquia de la Asunción de Nuestra  Señora,  bauticé  solemnemente  en  ella  a  un niño que, según declaración de sus padres, nació  a  las  cinco  de  la  mañana  del  día  11  del  corriente.  Púsele  por  nombre  ISAAC  y  le  di por abogado  a  S.  Hermenegildo  mártir.  Es  hijo  legítimo  y  de  legítimo  matrimonio  de  CASTO CARRASCAL  y  de  JULIANA  MOZO,  naturales  y  vecinos de esta villa, de oficio labradores. Fueron sus  abuelos  paternos  LUIS CARRASCAL,  natural  de  esta  villa  y  CLAUDIA  NÚÑEZ,  natural  de Covarrubias.  Fueron  sus abuelos maternos MARTÍN MOZO y SIMONA CALVO, naturales de esta villa.  Fue  su padrino Ruperto Carrascal de esta villa, casado y de oficio labrador a quien advertí del parentesco espiritual y de las obligaciones contraídas, siendo testigos Gabriel Amón y Martín Núñez, de esta Villa. Y para que conste, autorizo la presente partida, fecha tu supra.

Todos los datos que figuran a continuación están sacados de los libros de bautismo 8 y 9. El  tomo  8  abarca desde el año 1.881 hasta 1.905. El tomo 9 empieza el año 1.906 y finaliza en 1.922. Mis investigaciones comienzan, pués, desde la anterior partida de bautismo.

LUIS  CARRASCAL  Y CLAUDIA NÚÑEZ tuvieron seis hijos: Casto, Ruperto, Juan, Manuel, Lucio y Sabas.

1.-CASTO CARRASCAL NÚÑEZ Y JULIANA MOZO tuvieron la siguiente descendencia.Casto Carrascal murió en 1.921 a los 62 años de edad dejando 6 hijos: Jacoba, Floriana, Martín, Aurelia, Isaac  y  Filomena.  Juliana  Mozo  murió  en  1.928  a  los  70  años  de  edad  y  ya  sólo  figuran  4 hijos:Jacoba, Martín, Isaac y Filomena.

-ISAAC CARRASCAL MOZO
-AURELIA CARRASCAL MOZO, murió en 1.922 a los 28 años y estuvo casada con Tirífilo Bombín y no tuvieron descendencia.
-FILOMENA
-FLORIANA  CARRASCAL  MOZO,  murió  a  los  37  años  en  1.922  ,casada  con  Victoriano  Mozo Hortelano  que  tuvieron  a  Orosia,  a  Víctor  casado  con  Teodora  Calvo,  a  Baudilia,  Josefa  y  los gemelos Gerardo y Gregorio.
-JACOBA CARRASCAL MOZO casada con Anacleto Amón que tuvieron a Araceli, Dolores Celsa y Angelita. Murió en 1.935 a los 52 años.
-MARTÍN CARRASCAL MOZO casó con Juliana Carrascal Amón y en segundas nupcias con Emiliana Núñez Benito con quién tuvo a Julia quien casó con Manuel Martínez Reyes, a Felisa y a Valentina.

2. RUPERTO  CARRASCAL NÚÑEZ Y FLORENTINA AMÓN tuvieron estos hijos:
-ATANASIA CARRASCAL AMÓN.
-JULIANA CARRASCAL AMÓN, murió a los 25 años y estuvo casada con Martín Carrascal  Mozo y no tuvo hijos.
-EMETERIO CARRASCAL AMÓN.
-RESTITUTA  CARRASCAL  AMÓN  Y  PEDRO  CARRASCAL  NIÑO,  que  tuvieron  a  Julia,  Gaudencia, Angeles y Pedro.
3.-JUAN CARRASCAL NÚÑEZ Y LORENZO NIÑO que tuvieron a Lucrecia y a Trigidia,Tomás y Consolación  casada  con  Gregorio  Esteban(Peñafiel)  y  a  Valentín,  casado  con  Soledad  Sánchez (Teruel)

4.-MANUEL CARRASCAL NÚÑEZ Y EUSTAQUIA NIÑO tuvieron los siguientes hijos:
-NIEVES  CARRASCAL  NIÑO  Y  NATALIO  MARTÍNEZ  CALVO tuvieron a Brígida y a Siro, Nieves y
Salvador, Eunomia, Teresa y Maximiliana.
-VENANCIO CARRASCAL NIÑO.
-SOFÍA CARRASCAL NIÑO casada con Salvador Martínez Calvo que tuvieron a Marcela y a Luis, casado con Servilia Aragón y a Pilar

-PERFECTA CARRASCAL NIÑO Y FELICIANO BOMBÍN con sus hijos Leonor, Eufrasia y Manuel, Ángel, casado con Pilar Martínez , Jesús, Dolores casada con Florentino Gómez y Felisa
-PEDRO CARRASCAL NIÑO Y RESTITUTA CARRASCAL AMÓN tuvieron a Gaudencia,  Angeles y Pedro y Jaime.
-DANIEL CARRASCAL NIÑO Y LEONOR AMÓN GONZÁLEZ Y JESUSA ARROYO GONZÁLEZ Y TEÓFILA CARRASCAL tuvieron a Julián, Jesús, Floren, Natividad, Dolores y Crescente.
-BASILISA CARRASCAL NIÑO
-SOFÍA CARRASCAL NIÑO Y SALVADOR MARTÍNEZ CALVO, tuvieron a Marcela y Pilar que se casó con Ángel Bombín Carrascal  y tuvieron a Delfina y Casilda.
-PERPETUA CARRASCAL NIÑO casada con FELICIANO BOMBÍN que tuvieron a Leonor y a Victoriano.
Manuel Carrascal Mozo murió en 1.921 a los 76 años de edad.

5.-LUCIO CARRASCAL NÚÑEZ Y FELIPA DE LA FUENTE tuvieron a Lucio casado con Raimunda Encinas que tuvieron a Laurentino y Ricardo y Elisa, a Victoriano Carrascal de la Fuente de su segundo matrimonio. Murió a los 75 años
De su primer matrimonio dejó a Ildefonso.
5.-SABAS CARRASCAL NÚÑEZ Y ÁNGELA BOMBÍN que tuvieron a Teodora Carrascal Bombín casada con Teófilo Calvo con sus hijos Guadalupe,
Desideria y Gregorio y Fidenciano. Antolina Carrascal Bombín casada con Santiago Hernando con sus hijos Ireneo Esperanza y Herminia y Sofronia.

Analizada  someramente  la  familia  Carrascal  aunque  habrá  lagunas y quizá alguna incorrección, trataré de hacer lo mismo con la familia Mozo de la que llevaba su segundo apellido nuestro beato ISAAC.

Partiendo  del  año  1.850  aproximadamente  encontramos  al  matrimonio  formado  por Agustín Mozo y María Encinas. Uno de sus hijos es BLAS MOZO ENCINAS que se casa con PETRA HORTELANO.  Este  matrimonio  tuvo  bastantes  hijos  por  el  número  de veces que aparecen sus
descendientes. Entre ellos citaré los que pueden parecer más relevantes en la actualidad. Según su  partida  de  defunción  en  1.917,  a  los  77  años  de  edad,  dejaba  a  Esteban,  Elías,  Ignacio, Victoriano, Pedro, Alejandra, Claudia y María.

En primer lugar hay que citar a MARTÍN MOZO casado con Simona Calvo, cuyos padres
fueron también Agustín Mozo y María Encinas y, por tanto, hermano de Blas Mozo, y que son los
padres de JULIANA MOZO CALVO, madre de ISAAC.
He aquí algunos de los hijos de Blas Mozo Encinas con sus descendientes.

1.- Esteban Mozo casado con Juliana Bartolomé que tuvieron a
-Fabriciano que casó con Priscila Arraiza
-Arsenio
-Deogracias que casó con Irene Amón y tuvo a Evelia
-Constancia que casó con Eufemio Benito
-Daciano que casó con Socorro Arroyo y tuvieron a Segismundo,Gonzalo, Luisa y María del Carmen.
2.- Pedro Mozo Hortelano casado con Felipa Hortelano que tuvieron a
-Julio, casado con Felisa Beltrán tuvieron a Nicéfora, Julio, Segismundo.
3.- Victoriano Mozo Hortelano que casó con Floriana Carrascal y tuvieron a
-Josefa, Gregorio (casado con Leonarda Aragón)
-Orosia, casada con Máximo Hortelano
- Baudilia que murió a los 18 años
-Víctor, casado con Teodora Calvo
Casó en segundas nupcias con Rafaela Amón  y tuvieron a
-Eduardo casado con Fidela Villahoz.
Murió a los 47 años en 1.927
4.-Claudia Mozo casada con Lucio Núñez.
5.- Ignacio Mozo Hortelano que casó con Agustina Martínez y tuvieron a
-Natividad que casó con Joaquín Aparicio y tuvieron a Prisciliano.
-Abundio que casó con Esperanza Arnero
-Aquilina, casada con Antonio López
-Crescenciano que casó con Justina Arraiza y tuvieron a Begoña, Agustina, Emilio, Floren e Ignacio.
6.- María Mozo Hortelano casada con Leandro González  que tuvieron a
-Dióscoro que casó con Marcela Martínez,, a Domingo, casado con Magdalena Núñez y Ausencio que casó con Asunción Martínez.

APUNTES BIOGRÁFICOS DEL BEATO ISAAC CARRASCAL MOZO

Los  párrafos  biográficos  siguientes  están  sacados  de una publicación del P. Ismael Torres en el año 1.954 con el título “Martirio y ruinas en Castro Urdiales”.

Primeramente  situaremos  el  proceso  que  el  Tribunal  Eclesiástico  ha  seguido  para  la instrucción de la beatificación del P. Isaac Carrascal junto a sus compañeros el P. Joaquín Gelada y  el  Hermano  Félix  Barrio  que  residían  en  el  convento  de  Castro  Urdiales  en  los  días  de  su detención y posterior asesinato.

La constitución del Tribunal Eclesiástico para la instrucción de la Causa de los siervos de Dios  tuvo  lugar  en  Santander el 13 de  septiembre de 1.949  y dos días más tarde ese Tribunal iniciaba  sus  trabajos  en  el  Colegio  Corazón  de  María  de  la  ciudad  de  Castro  Urdiales  con  las declaraciones  de  los  correspondientes  testigos.  De  este  acontecimiento  se  tuvo  constancia  en Castrillo por aquellas fechas. Yo recuerdo una estampa del siervo de Dios, P. Isaac Carrascal, en manos  de  doña  Herminia, para rezar por su beatificación. Por fin, el pasado 22 de diciembre se anunció que el Papa Francisco había aprobado la promulgación del Decreto de Martírio que abría las puertas al proceso de beatificación de 109 misioneros Claretianos asesinados por odio a la fe entre  1.936  y  1.937  y  entre  ellos  a  los  tres  religiosos  de  Castro  Urdiales.  A  partir  de  ahí,  la Congregación para la causa de los Santos fijará la fecha de la Beatificación que será en este año de 2017.
Comienza su biografía señalando no la grandeza ruidosa de algunas personas sino la bella ingenuidad de corazón. Por ello es grata su memoria y digno de ser contado su paso por la escena de  este  mundo.  Esta  frase  retrata  a  la  perfección  la  personalidad  interior  y  exterior  sencilla  y humilde de corazón del P. Isaac.  Apenas se cuenta con escritos personales porque la mayor parte desapareció  con  los  rigores  de  la  guerra.  Quedan  algunas cartas escritas a su hermana y a sus primas  monjas  y  el  resto  de  escritos personales  serían pasto de las llamas cuando el Asilo del Sagrado  Corazón  De  Castro  Urdiales,  que  lo  fue  suyo  en  las  últimas  semanas de su existencia, tuvo que ser abandonado para utilización de los milicianos.

Dice  su  biografía:  “Colindante  con  el  distrito  de  Roa,  de  la  provincia  de  Burgos,  pero perteneciente a la provincia de Palencia, Castrillo de don Juan es un pequeño pueblo de unos 800 habitantes. Aupado sobre un alcor en la llanura monótona, espera mirarse su tranquilo caserío en las limpias aguas del Esgueva. Allí nació Isaac Carrascal el 11 de abril de 1896 y fue bautizado a los dos días. "Fueron sus padres Casto Carrascal Núñez y Juliana Mozo Calvo. Don Sergio Bombín, párroco de la Villa, dice que eran una familia honrada y de buena conducta moral y religiosa sobre la  que  fundamentaron  la  de  sus  hijos.  En  la  familia  se  tenía  una  gran  devoción  a  S.  José  y precisamente  un  19  de  marzo  murió el padre cuando su hijo Isaac cursaba todavía los estudios eclesiásticos.  De  su  madre  dicen  que era un ejemplo de mujer fuerte. De joven tuvo deseos de meterse  monja,  pero  no  fue  posible.  Por  ello  sentiría  un  gran  gozo  cuando  dos  de  sus hijas se consagraró al servicio del Señor en el claustro religioso.

Una de sus nietas, religiosa benedictina con el nombre de Sor Ángeles dice de ella: "Era una verdadera santa. A la muerte de su marido quedó sola con una hija, pues los otros ya se habían  casado;  pero  aún  a  esta  hija  única  que  le  quedaba  dio  permiso  para  ingresar  en  el convento de las Adoratrices el año 1.921. Asistía a misa todos los días y el resto lo empleaba en el hogar o visitando a los enfermos y haciendo obras de caridad pues los pobres, vecinos y demás afligidos  siempre  encontraban  una  madre  cariñosa  en  todas  sus  penas.  Siempre  que  había nublados  y  demás  peligros  se  reunían  en  su casa para rezar, creyéndose allí más libre de ellos. Siempre  dio  pruebas  de  una  fe  y  una  conformidad  con la  voluntad  de Dios muy grandes, pues aquella casa, que por algunos años había nadado en la felicidad, fue visitada, al morir mi abuelo, por pruebas muy dolorosas...Murió el 20 de octubre de 1.928...”
El  P.  Carrascal  tuvo  seis hermanos y según el párroco de entonces, D. Liduvino Monreal todos  dejaron  grata  memoria  por  su  religiosidad  y  sus  buenas  maneras. Una  de sus hermanas, llamada Floriana, murió a los 37  años de edad dejando a su madre Juliana seis nietos que la abuela acogió cariñosamente y educó en su propia casa. Otra, llamada Aurelia, pasó durante tres años  un  verdadero  martirio  sin  otro  consuelo  que  el  de  su  madre.  Pero  en  medio  de sus enfermedades se entretenía enseñando el catecismo a las niñas pobres de la vecindad. Llorada y rodeada de estas murió en febrero de 1.921. Su hermano Martín, único hermano varón, murió en 1.937  sin  saber  el  paradero  de  su  hermano  Isaac  aunque  temiendo  lo  peor  por  la  revolución “roja”.  La  hermana  mayor,  JACOBA  fue madre de dos monjas benedictinas, Sor Ángeles y Sor Milagros.

El  mejor  de los hijos de la familia Carrascal fue, sin duda, Isaac. He aquí algunos de los datos  que  aportaron  el  párroco, don Sergio Bombín y su maestro hasta los 14 años, don Matías López.  Este  maestro  tenía  cuando enviaba esos recuerdos al autor de la biografía ochenta años, pero recordaba el carácter de su alumno con todos los detalles. Era el año 1.939.
"Me suplicas algún dato, algún detalle sobre la vida y conducta de tu querido Isaac Carrascal Mozo (Concesta a Sor Ángeles). Pues, efectivamente los conservo muy vivos. Fue siempre  ejemplar  su  conducta,  tantas  y  tan  bellas  las  cualidades  que  lo  adornaban  que  todo quedó  grabado  en  mi  memoria....Fue  perfecto  modelo  de  humildad  y  modestia  y  sumamente aplicado al estudio. De carácter agradable, alegre y risueño y bueno para sus compañeros. Cuando
ya  hubo  de  salir  de  la  escuela  para  ingresar  en  el  convento  de  los  misioneros  del  Corazón  de María figuraba como el primero de la clase...”
También su alumno conservó siempre un grato recuerdo porque en todas sus cartas a la familia mandaba un cariñoso saludo para su maestro.

Don  Sergio  Bombín  declaraba  también  que  el  niño  Isaac  fue  monaguillo  desde  muy pequeño  con  una  piedad  y  compostura  singulares.  En  las  explicaciones  de  Catequesis  y  en  la predicación  ponía  una  atención  harto  rara  en  los niños de su edad. Se le grababan tan bien las ideas y hasta los gestos de los predicadores que, cuando en las fiestas del pueblo se les llenaba la casa  de  parientes,  el  pequeño Isaac se retiraba con sus primitos a alguna habitación solitaria y allí les repetía enardecido todo el sermón que había escuchado en la Misa Mayor. Algunas veces el auditorio  se  ampliaba  y  la  curiosidad  hacía que también lo escucharan las personas mayores y, entonces, el orador se encaramaba sobre una mesa, un carro o un montón de piedras y decía no palabras  sin  sentido  sino  verdaderos  conceptos  religiosos  y  piadosos.  El  siguiente párroco, don Liduvino Monreal añadía: "No hay hombre o mujer que recuerde la niñez del P. Isaac y que haya olvidado su constante afición a fingir la celebración de la Santa Misa, oír confesiones detrás de una  puer ta  cualquiera.... También   añade  sobre  su  primera comunión. .... ”Ayudaba cuanto podía en odos los actos religiosos dando ejemplo a todos por su compostura y atención...Como por aquel entonces no se acostumbraba en esta parroquia  hacer la Primera Comunión con la solemnidad de ahora y en día fijo, nadie recuerda la fecha de su Primera Comunión. La hizo, como todos los niños de entonces en el día que a cada uno más le agradaba... después, claro, de haberse preparado en la escuela  y  en  la  Catequesis..Después  siguió  confesando y  comulgando con  mucha frecuencia  y procurando llevar consigo a otros compañeros a quienes instaba a ello, según afirmaciones de su amigo de la niñez, Víctor Núñez.
Alguna  vez  decía: Yo tengo que ser santo....Todo esto  lo recuerdan muy bien sus amigos y de la misma  edad,  Víctor  Núñez,  Eloy  Calvo,  Fulgencio  Benito,  Teófila  Carrascal,  Hermenegildo Hortelano y su tío, de cerca de ochenta años, Pío Núñez.

Isaac desde muy niño manifestó una inclinación decidida al estado religioso. Su maestro decía  que  su vocación era decidida y firme y la sentía en su corazón. Al principio sus padres no aceptaban de buen grado esa decisión según su hermana , Sor Purificación, monja benedictina en Tórtoles  de  Esgueva.El  maestro  decía  que  sus  padres  no  se  opusieron  sino  que  no  querían separarse  de  su  hijo  porque  era  el único hijo varón que les quedaba en casa. Otra razón de sus padres  era  que  la  prensa  izquierdista  había  desencadenado  una  furiosa  campaña  contra  las comunidades religiosas.
En una ocasión, como sabía que en Torresandino se encontraba predicando en las fiestas del pueblo un Padre misionero de Aranda de Duero, allí se fue solo y a pie sin decir nada a nadie para pedirle consejo y ayuda.
Por  fin  consiguió  su  propósito  y  el  14  de  julio  de  1.910  partía  para  el  colegio  de Valmaseda acompañado de su padre. Tenía entonces 14 años. Allí cursó cuatro cursos completos.
Sus calificaciones fueron siempre altas o muy altas más por su voluntad y esfuerzo  que por una inteligencia  muy  brillante.  A  los  18  años  se trasladó a Segovia para hacer el noviciado. Toda la documentación demuestra su espíritu religioso, su bondad, su compañerismo y sus ansias por ser religioso. El 15 de agosto de 1.915, a sus 19 años, hizo los primeros votos de Pobreza, Castidad y Obediencia acompañado por sus padres.
Desde  Segovia  fue  trasladado  a  Beire,  en  Navarra,  para  hacer sus estudios de Filosofía donde  obtuvo  el  título  de  Doctor.  De  Beire  pasó  a  Santo  Domingo  de  la  Calzada  para  estudiar Teología  Dogmática  desde  1.918  a  1.921..  Según  sus  compañeros  sus  rasgos  físicos  y  morales habían  madurado.  Era  de estatura  más  que  mediana, frente espaciosa, tez sonrosada y morena, semblante siempre amable, mirada ingenua y algún tanto huidiza, modesto, semblante flaco, pero ágil en cuerpo...Nunca estuvo enfermo.
Terminó su carrera en Segovia donde recibió las órdenes sagradas de subdiácono y de diácono y, finalmente,  el  23  de  mayo  de  1.923  recibió  la  unción  sacerdotal  y  al  día  siguiente  celebró  su primera  misa  con  la  mayor  sencillez  y  devoción.  Pocas  semanas después visitó su pueblo y fue recibido con una gran fiesta.

Se puede decir que el P. Isaac fue un estudiante perpetuo. Entre 1.923 y 1.927 realizó sus estudios de Bachillerato Oficial en Segovia y en 1.929 obtuvo la licenciatura oficial de Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid. No pudo obtener el doctorado porque fue trasladado a Beire como profesor de Filosofía y Metafísica. Allí consiguió compaginar sus clases con el estudio y  consiguió  el  título  de  Maestro  Nacional en Zaragoza en 1.931.  Dio tres cursos de retórica en Segovia  y  cuatro  de  Metafísica  en  Beire  y  desde  allí fue trasladado a Castro Urdiales en 1.933 como profesor de diferentes asignaturas de Bachillerato en el colegio Barquín que regían los PP. Claretianos. En 1.939, un P. Claretiano decía: "De este Padre Carrascal oí grandes alabanzas al parroco de Armuña donde estuve por Semana Santa, a su ama y a otras personas  del  pueblo donde había estado el P. Carrascal siendo profesor en Segovia. Ponderaban sobre todo su fervor, modestia, sencillez y repetían frecuentemente: parecía un santo.”

Visitó por tres veces el monasterio de benedictinas de Tórtoles de Esgueva en el que tenía dos  sobrinas  que  se  llamaban  en  religión  Sor  Angeles  y  Sor  Milagros,  con  motivo  de  las ceremonias del convento. La primera, en el mes de octubre de 1.931, en la imposición de hábito; la  segunda  para  ser  testigo  de  los  primeros  votos  y  la  tercera  en  1.935  con  ocasión  de  su Profesión Solemne.   La maest a de novicias decía  de él: ?“  era  un  santo. Sus palabras revelaban un lma llena de Dios, dedicada solemnemente a correr por el camino de las  buenas  obras,  a glorificar  a  Dios  y  a  llevarle  almas.  Un  verdadero  religioso.  Qué  sabiduría  para  contestar  a cualquier pregunta, qué recato, qué porte y qué delicadeza en sus ademanes y palabras”.

Así  llegó  el  fatídico  año  1.936  y  su  verano. El P. Carrascal se encontraba en Santander desde  los  primeros  días  del  mes  de  julio  para  asistir  al  Congreso  Nacional  de  Pedagogía. En  la madrugada del día 18 la ciudad despertó sobresaltada ante las noticias del Alzamiento Nacional.
Numerosos grupos de obreros recorrían la ciudad puño en alto e imponiendo una huelga general revolucionaria.  El  P.  Carrascal  quiso  hablar  con  el  colegio  de  Castro  pero  fue  imposible. Al día siguiente sacó billete en el coche de línea Santander- Castro y así pudo volver a su colegio y ver cómo por todos los lados había muchos grupos de milicianos armados. Cuando quiso entrar en el colegio  vio  que  estaba  tomado  por  los  milicianos  armados.  A  las  puertas  le  dijo  una  de  las colegialas: Véngase con nosotras al Asilo.  Este Asilo estaba regentado por las Siervas de Jesús y en  él  se  educaban  un  centenar  de  niñas  pertenecientes  a  familias  obreras  o  de  bajo  nivel económico. Al final de la huerta había una pequeña casita ocupada por el hortelano y criado del Convento. Allí pasó el P. Carrascal la noche del 19 de julio. Al día siguiente quiso saber del colegio y  de  sus compañeros pero las órdenes eran de ocupación miliciana y por tanto de dispersión de todos los religiosos- Algunos se escondieron en casas particulares y el P. Gelada, el P. Carrascal y el  Hno.Barrio  prefirieron  quedarse  en  el  Asilo  y  las monjas les dejaron alojarse en la casita del hortelano.
A  mediados  de  agosto  quedaron  suprimidas  todas  las  manifestaciones  religiosas  y comenzaron  las  quemas  y  demoliciones  de  iglesias.  Pasaron  los  días  y  los  tres  religiosos compartían la misa con los rezos y su soledad y temor a lo que pudiera pasar. De vez en cuando los  milicianos hacían algún registro en el Asilo, pero no demasiado minuciosos. También se iban enterando  de  compañeros  suyos  que  habían  sido sacados de la cárcel para trasladarlos a no se sabía  dónde  y  que,  después,  habían  sido  ejecutados.  Los  tres  refugiados  vestían  un  mono  de trabajo para no ser reconocidos, pero tuvo que llegar el día fatídico.
El día 13 de octubre de ese año 1.936 a las once de la mañana un tropel de milicianos y milicianas armados hasta con ametralladoras acordonaron por completo el convento y entraron en  el  jardín  y  en  el  huerto  registrando  todo  minuciosamente.  Otros  llamaron  a  la  puerta  del convento exigiendo la entrega de los PP. Gelada, Carrascal y Barrio pues sabían de cierto que se encontraban allí. En eso estaban cuando un miliciano apodado “el chicharrillo” les comunicó que ya habían detenido “a los pájaros´”. Y allí estaban con los brazos en alto y bien custodiados hasta que  se  los  llevaron  entre  un  gran  tropel  de  gente  a  la  cárcel.  ¿Cómo  dieron  con  ellos  los milicianos?  Pudieron  ser  vistos  desde  lo  alto  del  monte  paseando  por  el huerto o pudieron ser delatados por algún compañero en los sangrientos y crueles interrogatorios.
Por  la  mañana  del  día  13  de  octubre estaban ya en la cárcel y por la tarde volvió el P. Carrascal  al  Asilo  acompañado  de  un  miliciano.  La  vejación  de  esta  vuelta  era,  en  teoría, para pedir a las monjas 450 pesetas para poder pagarse la manutención carcelaria. La realidad fue que los milicianos hicieron buen negocio y se quedaron con ellas. En esta ocasión, el Padre se levantó a duras penas del sillón para dar a todos su última bendición.
Hasta  bien  entrada  la  noche  los  tres  religiosos  permanecieron  encerrados  con  otros prisioneros  en  el  coro  del  convento  de  Madres  Clarisas  convertido  en  cárcel.  A las once de la noche  fueron  llevados  los  tres  prisioneros  al  convento  del  Corazón  de  María  no  para  ser conducidos a los tribunales de Santander sino al lugar del suplicio. Caía una lluvia persistente y el coche  tomó  la  dirección  de  Santander,  pero  en  el  trayecto  el  conductor  recibió  la  orden  de detener  el  coche.  Bajaron  tres  prisioneros, dos vestían de paisano y el tercero llevaba lentes y vestía  de  sotana.  Se  encontraban  en  el  término  conocido  como  “Jesús  del  Monte”  que  era  el nombre de la ermita próxima a la carretera general. Al fondo había un espeso bosque en el que, por  aquellos  días,  tenían  lugar  innumerables  fusilamientos.  Terminada  la  guerra,  parte  de  ese bosque tuvo que ser reducido a cenizas por motivo de higiene. Una vez todos en tierra  el jefe de los  asesinos  ordenó  al  conductor  que  se  diera  una  vuelta  y  volviera  pronto.  Veinte  minutos después,  el  coche  volvía  a  situarse  frente  a  la  ermita,  pero  en dirección a Castro Urdiales. Los disparos de revólver que había oído le hizo dar por seguro que los Padres Gelada, Carrascal y el Hno. Barrio habían sido fusilados y esa fue la voz que corrió por Castro. Pero no había sido así. Era normal  que  a lo largo del trayecto se hicieran cambios de prisioneros para que fueran fusilados por distintos milicianos que aquellos que les habían conducido.
Estos  tres  religiosos fueron llevados por otra camioneta con dirección a Santander pero se desviaron  hacia Torrelavega. A un kilómetro del pueblo, junto a un barranco fueron fusilados, más  bien  acribillados  en  esa  madrugada  del  14 de octubre de 1.936, como consta en las actas levantadas por orden del Juzgado Comarcal de Torrelavega.

No deja de tener cierto interés lo que experimentó el hortelano del Convento, Ángel Pirtó. “....Al regresar del campo con las vacas fue cogido por un automóvil particular frente a la cuadra de la casa. Ángel se puso junto a la pared, a fin de dejarlo paso, pero el auto patinó y fue a chocar contra  el  mismo  criado.  El  coche  resultó con los muelles y los faros rotos. Los que iban dentro, que eran cuatro anarquistas, quedaron pasmados al ver que Ángel había sufrido sólo una rozadura en la pierna, aunque el buzo que llevaba quedó totalmente destrozado.. Dijo que había sentido una fuerza que  lo levantó hacia arriba.”

En  Castro  Urdiales  los  tres  siervos  de  Dios  fueron  tenidos  por  santos  y  muchos  los invocaron  y se acogieron a su protección y pidieron reliquias suyas en su primera exhumación y exposición de la Capilla pública ardiente del Patio del Colegio del Corazón de María.

La constitución del Tribunal Eclesiástico para la instrucción de la causa de beatificación se  formó  el  13  de  septiembre  de  1.949  en  Santander.  Y  así  se  ha  llegado  a  la  solemne beatificación  de  los  tres  mártires  de  Castro  Urdiales:  El  P. Gelada, el Hno Barrio y el P. Isaac .
Que su protección nos ayude.

Del  periódico  “La  Ilustración  de  Castro”  procedente  del  Archivo  de  ese  municipio, transcribo lo que publicaba en octubre de 1.996 en el apartado “Cosas de antaño”. Naturalmente ese periódico había sido requisado por la República.
Bajo el epígrafe “Los mártires claretianos” escribía el periodista: “Por supuesto en LA ILUSTRACIÓN no se menciona para nada, pero lo más destacado de aquel octubre  fue  la  inmolación  de  siete  frailes  del  Colegio  Barquín.  Sobre  ello  tenemos  como  base documental el libro del R.P. Ismael Torres editado en 1.954 “Martirio y ruinas en Castro Urdiales” en el que hace un amplio informe de lo acontecido en Castro durante los años de la PRE-guerra y pormenoriza  los  avatares  de  los  frailes  claretianos  y  del  resto  del  clero  castrense  en  aquellos meses,  entre  julio  y  octubre  de  1.936,  que  culminó  con  el  martirio  de  siete frailes del Colegio Barquín que sumados al párroco de Ontón y el asesinato de dos sacerdotes de Otañes, durante la contienda, hace la cifra de diez religiosos de Castro inmolados en la guerra.
No hay espacio suficiente en estas páginas para referirme con mayor amplitud de todo lo que publica sobre aquel tiempo y tampoco de los exhaustivos detalles referentes a la expulsión de los  frailes  del  colegio  Barquín  que  se  alojaron  y  se  escondieron  en  casas  particulares  y  en  el Colegio  Asilo  del  Sagrado  Corazón,  en  Brazomar,  (ahora  urbanización  Las  Palmeras)  a  pocas decenas de metros de donde los chicos del barrio retozábamos en el saqueado chalet de Goicuria habilitado para escuela.

El día 3 de octubre fueron presos y atados codo con codo los frailes Manuel Arteaga, José Martínez  y  Geronimo  Carazo.  Este  último  fue  quien  dijo  la  última  misa  en  la  iglesia  de  S. Francisco el día 15 de agosto de 1.936 interrumpida por mujeres milicianas que amenazaron con tirar  una  bomba  si  no  se  marchaban  todos.  A  estos  tres  frailes  dijeron  que  los  llevaban  a Santander  pero  fueron  asesinados  en  la  cuesta  de  la  Montaña,  cerca  de  Torrelavega  aquella misma  noche.. Al día siguiente, domingo, fueron destrozadas todas las imágenes de la Iglesia de Samano.  El  día  11,  que  también  era  domingo,  los  milicianos  detuvieron  a  un cuarto claretiano, José Garriga Pujol, al que se sospecha que fue torturado para averiguar dónde se escondían otros frailes y esa noche lo mataron como a los otros en la Montaña. A media mañana del martes, día 13 de octubre de ese año 36 numerosos milicianos y milicianas se desplegaron alrededor del Asilo de Brazomar y tomaron presos a tres religiosos que en la madrugada siguiente fueron llevados en coche  por  tres  milicianos  y  también  fueron  acribillados  a tiros en la Montaña. De estos tres se publican  las  fotografías  de  los  cadáveres  y  posteriormente  sus  cuerpos  serían  exhumados  y traídos  al  cementerio  de  Castro  donde reposan en el panteón noveno por la derecha de la calle lateral  del  norte.  De  estos  siete  claretianos,  son  estos  tres  los  que  cuentan  con  mayores posibilidades de ser beatificados por el Papa como otros muchos religiosos muertos en la Guerra Civil.  Son  los  siguientes:  P.  Joaquín  Gelada  Huga, P. Isaac Carrascal Mozo y el Hno. Félix Barrio Barrio.  Todavía  hubo  otro  claretiano que había sido el primer director del Colegio Barquín, el P. Preciado,  al  que  dispararon  y  arrojaron  por  el  acantilado  de  Saltacaballo.  Milagrosamente  no murió y fue hallado por alguien que lo atendió y curó.”
El  Archivo  Histórico  de  Castro  Urdiales  ha  tenido  la  amabilidad  de  enviarme  una fotografía del panteón actual de los tres claretianos renovado recientemente y con el número 23 y cuya fecha de vencimiento será el 21 de Septiembre de 2.041.
Es de reseñar también los comentarios del apartado “CHÁCHARA”......”En Castro hubo un alcalde  que  manejó  mucho  la  piqueta,  Ibarra,  pero  que  Secundino  Rodríguez  tenía  más agallas porque  estaba  derribando  dos  iglesias,  la  cárcel  y  otros  edificios  públicos  y  privados.  También hacía una burla de los confesionarios que los habían destinado a servir de garitas a los milicianos y podían servir incluso para quemarlos. El paro obrero era casi total y se publicaba una relación de cincuenta hombres de distintos oficios para derribar las iglesias y otros tantos suplentes.. En ese  mismo  número  hay  una  nota  manuscrita  y  pegada  al  periódico  que  dice:  “Requisitoria publicada por el Ayuntamiento rojo ordenando la presentación de varios vecinos de derechas para responder  de  cargos  existentes  contra  los  mismos  por  haber  tomado  parte en el movimiento subversivo. Fecha 10 de octubre de 1.936.Firmado por el alcalde Secundino Rodríguez”.
Esta era la situación revolucionaria y anticlerical en el que se vivió esos primeros años de la guerra. Pero esta historia no se cuenta.

El famoso colegio BARQUÍN de Castro Urdiales, hoy Centro de Secundaria y Bachillerato con el nombre del gran director de orquesta, Ataulfo Argenta, fue construido por mandato y con el dinero de Patricio Barquín, natural del pequeño pueblo de Talledo cercano a Castro, que al igual que otros muchos emigró a tierras americanas donde hizo una gran fortuna. Desde el principio de su funcionamiento como centro de enseñanza fue regentado por los religiosos claretianos con un acuerdo con la fundación Barquín y con el Consistorio de Castro. Allí estaban en 1.936 el P. Isaac Carrascal  como  profesor  junto  a  otros  religiosos,  profesores  y auxiliares, como en su convento. Pasada  la  guerra,  los  claretianos  continuaron  con  la  enseñanza  en  el  mismo  hasta  que  pasó  a propiedad del Ayuntamiento.

Sobre  el  Asilo  de  las  Siervas  de  Jesús,  donde  se  refugiaron  el  P.  Isaac  y  sus  dos compañeros cuando fueron expulsados del Colegio por los milicianos revolucionarios, he aquí unas pinceladas sobre su historia.
En  el  año  1.871  una  religiosa llamada Sor María Josefa Sánchez de Guerra, comenzó en Bilbao la asistencia a enfermos, acompañada por otras cuatro religiosas y tres años más tarde le dieron  la  autorización  para  formar  la  congregación  de  las  Siervas  de  Jesús.Ese  mismo  año  se hicieron  cargo  del  hospital  de  Castro,  en  ruinas  y  semiabandono.  Con  ayuda  de  particulares  y otros  organismos  en  1899  comenzaron  las  obras  del  magnífico  edificio  que  se  construyó  en Brazomar  para  la  recogida  de  niñas  huérfanas  o  menesterosas.  Así  estuvieron  ayudando  con grandes  sacrificios  económicos  y personales las necesidades de los más pobres hasta que en el año  1.936  fueron  obligadas  a  dejar el hospital hasta el año siguiente en el que volvieron a sus atenciones a enfermos y asilados. El pequeño hospital que estas monjas reformaron y atendieron fue  el  pilar  sobre  el  que  se  hizo  el  gran  hospital  de  Castro.  La  disminución  de  vocaciones,  el creciente  bienestar  de  la  sociedad  y  la  falta  de  cooperación económica motivaron el abandono definitivo  del  famoso  Asilo  de  Brazomar.  En  esos  terrenos  se levanta ahora la urbanización Las  Palmeras.

Definitivamente  la  fecha  de  beatificación  será  el  21  de  Octubre  en  la  basílica  de  la  Sagrada Familia de Barcelona. Para entonces conoceremos ya más detalles sobre la ceremonia.

Espero  que  estos  breves  apuntes  sobre  el  beato  claretiano, Padre ISAAC CARRASCAL MOZO, pariente más o menos lejano de muchos vecinos de Castrillo, haya sido de interés. Para los creyentes ha de ser un referente en sus oraciones y para todos, un ejemplo de cómo se puede ser santo social y religiosamente sin necesidad de grandes portentos. Solamente es necesario poseer humildad,  sencillez,  entrega  en  la  ayuda  al  necesitado,  ansias  de  superación  temporal  y espiritual...en  definitiva,  pasar  por  la  vida  HACIENDO  EL BIEN. Esa fue, la vida de nuestro beato Isaac hasta la muerte por su fe.
 

Castrillo de Don Juan, mayo de dos mil diecisiete.

José Antonio Tarilonte Díez

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